
IGNICIÓN
Gabriel Reyes
(Chile)
Sabroso como harina de avellanas,
tu cuerpo,
pan madurado en horno de barro.
Serena como la brisa en primavera
tu perfume de rosa
sopla el oleaje de tu piel
hasta mi piel escasa de humedades.
Suave caricia por el umbral lejano
de mi remoto canto,
lastimado de tiempo, añoso
como un tronco milenario.
Por esa corteza,
por esos leños abruptos
pasó tu mano de fuego
con su danza encendida de exquisito trino.
Allí quedó enredada tu diáfana frescura
como el rocío en una telaraña.
Entonces, ambos
como locos en aquella lucha,
inexorables como el mismo tiempo,
nos tallamos en aquel abismo,
cálido de caricias,
ciego de besos.
Leñoso,
escaldado, al fin,
allí mi corazón reseco
ardió
como
la
yesca.
Gabriel Reyes
(Chile)
Sabroso como harina de avellanas,
tu cuerpo,
pan madurado en horno de barro.
Serena como la brisa en primavera
tu perfume de rosa
sopla el oleaje de tu piel
hasta mi piel escasa de humedades.
Suave caricia por el umbral lejano
de mi remoto canto,
lastimado de tiempo, añoso
como un tronco milenario.
Por esa corteza,
por esos leños abruptos
pasó tu mano de fuego
con su danza encendida de exquisito trino.
Allí quedó enredada tu diáfana frescura
como el rocío en una telaraña.
Entonces, ambos
como locos en aquella lucha,
inexorables como el mismo tiempo,
nos tallamos en aquel abismo,
cálido de caricias,
ciego de besos.
Leñoso,
escaldado, al fin,
allí mi corazón reseco
ardió
como
la
yesca.
has escrito un texto que muy bien combina explicaciones sobre principios del comportamiento respecto de la sexualidad a la vez que va dando argumento al relato, haciéndolo más ameno. Me ha gustado.
ResponderEliminarUn saludo
Gala Grosso
Bellos versos navegando entre sensaciones amorosas. Enhorabuena, Gabriel.
ResponderEliminarQué pasó con esta página que tenía tanta actividad hace unos años?
ResponderEliminar